Syd Barrett

Canciones evocadoras e imágenes bucólicas desde el epicentro de la psicodelia 

“No creo que es fácil hablar de mi. Tengo una cabeza muy irregular,

y de todos modos no soy nada de lo que creen que soy” – Syd Barrett

 

Mejores Discos

The Piper at the Gates of Dawn (1967, como líder de Pink Floyd)

The Madcap Laughs (1970)

Barrett (1970)

 

La historia de Syd Barrett es de las más tristes en los anales del rock.

Podría haber llegado a ser uno de los mayores artistas de la historia del rock, pero no pudo plasmar todo su potencial en el vinilo, ya que cuando su talento apenas comenzaba a despegar, sufrió un declive mental que no le permitió seguir funcionando en este mundo.  A la edad en que otros músicos alcanzan su cenit creativo, Barrett había ya colgado los botines y pasaba a refugiarse en la casa de su familia, de la cuál nunca volvió a salir hasta su muerte en el año 2006.

Syd Barrett en la sesión de fotos para su album como solista "The Piper At The Gates Of Dawn"

Syd Barrett en la sesión de fotos para su album como solista “The Piper At The Gates Of Dawn”

Del genio de Barrett nos quedan los dos primeros sencillos de Pink Floyd: “Arnold Layne” y “See Emily Play” y el primer larga duración del grupo, el magnífico: “The Piper at the Gates of Dawn” de 1967, donde Barrett es el compositor de casi todos los temas. El segundo álbum de Pink Floyd “A Saucerful of Secrets”, de 1968 tiene una sola canción de su autoría y sus dos discos en solitario son un interesante pero triste legado de su derrumbe mental.

Analicemos los discos creados por Barrett, empezando con el primer trabajo de Pink Floyd:

“The Piper at the Gates of Dawn” nos sorprende por su excelente calidad musical y lírica, así como por la madurez y el aplomo alcanzado en un disco que tiene una muy clara dirección artística. Lo más impactante es descubrir que este trabajo fue dirigido por un Barrett que apenas grababa su primer disco y tenía poquísima experiencia en el estudio de grabación. 

Si comparamos al debut de Pink Floyd con los de Los Beatles, Los Rolling Stones, Radiohead, David Bowie, Bob Dylan y muchos otros de los artistas más destacados de la historia, muy probablemente el trabajo de Pink Floyd es superior al de todos  los artistas arriba mencionados.  Este inicio de tanta solidez nos lleva a pensar en las ilimitadas posibilidades de: ¿Cómo hubieran sido los trabajos posteriores de Syd Barrett si no hubiera sufrido su colapso mental?, ¿Cuán imaginativa hubiera sido su música, cuán interesantes sus letras si Barrett hubiera podido seguir el mismo desarrollo de otros artistas, si hubiera podido adentrarse en las técnicas de estudio que permitieron a Los Beatles evolucionar desde un “Please Please Me” hasta un “Sgt. Peppers” ?  Estas preguntas quedan como interrogantes fascinantes. 

“The Piper at the Gates of Dawn” se sustenta en 3 tipos diferentes de canciones:

1)    Las largas y atmosféricas “Astronomy Dominé” e “Interstellar Overdrive”. Ambas composiciones tienen como objetivo jugar con improvisaciones de guitarra y teclados y buscan generar atmósferas espaciales que invitan a los oyentes a embarcarse en un viaje musical, que según cada quien, puede ser una experiencia netamente musical, así como un trip psicodélico. Barrett se presenta improvisando, haciendo riffs, extrayendo sonidos inusuales de su guitarra y convirtiéndose en un músico influyente.   Pete Townsend, guitarrista y líder de “The Who” menciona a Barrett como una de sus influencias más importantes.  

2)    Las coloridas canciones de aire a-go-go como “Lucifer Sam” y “Flaming”, las mismas que mezclan música bailable de clásico ambiente pop del año 67 con tintes de garage rock.  Estas canciones son un guiño a la cultura pop del “Swinging London” con su moda e imaginería multicolor.

3)    Las composiciones de aire pastoral con  toques psicodélicos, como “Matilda Mother” “Scarecrow”, “The Gnome”, “Chapter 24”, y “Bike”.  Estas canciones son posiblemente las más característicamente propias de Syd Barrett y en ellas podemos encontrar una mezcla de sonidos e imaginería psicodélica sacada de cuentos de hadas o leyendas.  Estas canciones tienen un tono melancólico y sereno, con instrumentación acústica, y actúan como si fueran la banda sonora de una película de historias fantásticas en medio del bosque.  Su temática es muy inglesa y es un giro total frente al estilo de otros grupos de la época que buscaban imitar sonidos y y actitudes estadounidenses .

Pink Floyd, liderados por Syd Barrett en 1967. De izquierda a derecha: Nick Mason, Richard Wright, Roger Waters y Syd Barrett

Pink Floyd, liderados por Syd Barrett en 1967. De izquierda a derecha: Nick Mason, Richard Wright, Roger Waters y Syd Barrett

Como es por muchos conocido, poco después el lanzamiento de “The Piper at the Gates of Dawn”, Barrett empezó a actuar de forma cada vez más errática y esto llevó a que los otros miembros de Pink Floyd eventualmente lo tengan que remplazar.  

Tras su salida de Pink Floyd, ya bastante alterado y con un comportamiento errático, Barrett intentó grabar algunos discos, y gracias más que nada a David Gilmour, lo pudo hacer. Sus obras de solista, a pesar de que tienen algunas canciones que son muy interesantes, no llegaron a tener en conjunto la misma calidad que las del primer disco de Pink Floyd. 

Su disco “The Madcap Laughs”, grabado entre 1968 y 1969 y lanzado en 1970 es una obra donde se nota que las composiciones ya no han sido hechas con tanto cuidado como antes, la instrumentación es torpe, la producción es básica y el control de calidad es tan pobre que incluso da a pensar que los productores quisieron sacar provecho del estado mental de Barrett para presentar al disco como la curiosa obra de un loco y aprovechar el efecto de novedad que esto podría traer.  Hay otras opiniones que dicen que tanto Roger Waters como David Gilmour no dieron mucha importancia a crear un trabajo bien pulido con este disco, y ya que Barrett era incapaz de hacerlo por cuenta propia, decidieron publicar cualquier cosa solamente para sacarse la carga de encima.  Incluso el título “The Madcap Laughs” (se puede traducir como “risas alocadas” o “risas disparatadas”) es hasta cierto punto una pista de que los productores querían sacar provecho del mito de la locura de Barrett.

El segundo disco “Barrett”, grabado y lanzado en 1970 es una obra un poco más pulida con algunas canciones que incluso tienen un mismo nivel de calidad que el trabajo de Barrett en Pink Floyd, como por ejemplo “Baby Lemonade”, “Wined and Dined” y “Effervescing Elephant”.  Sin embargo, para esta época, trabajar en el estudio junto a Barrett se había convertido en una proeza. Syd no podía concentrarse para ejecutar las canciones, había que repetirlas una y otra vez, y en cada nueva toma, Syd hacía una versión diferente.  Con estas dificultades de trabajo, es fácil entender por qué los demás músicos estaban frustrados e intentaban solamente seguir a Barrett lo mejor que podían, produciendo resultados no muy atractivos.

Tras estos dos discos, y al no alcanzar ningún éxito de ventas o con la crítica, Barrett emprendió su camino al retiro, primero en Londres y luego en casa de su madre, en Cambridge, donde se quedó hasta su muerte, la misma que se dio en el año 2006 por complicaciones asociadas a la diabetes.  

Durante sus más de tres décadas de casi absoluta reclusión, los cada vez más numerosos aficionados esperaron en vano un nuevo trabajo que nunca llegó.  Se lanzaron varias recopilaciones y reediciones de material antiguo empacado de una forma diferente a fin de poder seguir lucrando con su nombre. 

Como anécdota, Barrett no ha sido el único artista conducido al retiro por un colapso mental asociado con el LSD.  Peter Green, fundador de Fleetwood Mac y Roki Erickson, de los 13th Floor Elevators también sufrieron en su momento problemas mentales y ambos pasaron temporadas en hospitales psiquiátricos, sometidos a terapias de electro shock, sin embargo ambos pudieron recuperarse y volver a los escenarios tiempo después.  Syd Barrett fue el único que se auto exilió para siempre en su mente, donde deben siempre haber pasado cosas muy interesantes.

 

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2 pensamientos en “Syd Barrett

  1. Muy buen reportaje , seria bueno saber algo de syd barrett cuando estuvo recluido en su casa con su madre , y si talvez fue ingresado en algun centro para enfermos mentales o que tipo de tratamiento recivio.

    • Hola Pablo, gracias por tu comentario. En efecto la vida de Syd Barrett cuando volvió a casa con su madre es muy poco documentada. Hace un par de días vi un libro bastante grande llamado solamente “Barrett” que compila y muestra por primera vez en público muchos de los cuadros, cartas, collages, fotos y demás memorabilia de Syd Barrett. Vi también que hay un libro bastante extenso de Barrett llamado Dark Globe, escrito por Julian Palacios: http://www.amazon.ca/Syd-Barrett-Pink-Floyd-Globe/dp/0859654311

      Bueno, gracias de nuevo y si tienes datos de Syd Barrett o de otros artistas, no dudes en compartirlos.

      Saludos, Santiago

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